LAS VENTAJAS DE EXTERNALIZAR PROYECTOS DE TRADUCCIÓN

Las dinámicas de producción de los prestadores de servicios lingüísticos, entendidos aquí tanto como agencias de traducción como profesionales autónomos, son muy diversas y deben adaptarse de forma satisfactoria según las dinámicas de cada encargo, pero asegurando siempre unos niveles de calidad excelentes. Por este motivo, muchos proveedores dedican parte de su tiempo a diseñar una estrategia comercial que contemple estos aspectos y que les permita contar con un método de actuación determinado para todo tipo de casos posibles. En este sentido, existen varios recursos en Internet que exponen procesos recomendables, que explican el funcionamiento interno de empresas particulares y que reflexionan acerca de los enfoques más eficientes. Desde Montero LS, os recomendamos alguno de nuestros artículos más recientes, como: Consejos para agilizar los procesos en encargos urgentes, La importancia de las encuestas de satisfacción y La selección de clientes objetivo. Evidentemente, existen varias consideraciones a la hora de plantearse cómo mejorar nuestra producción, cómo hacerla más eficiente o cómo enfrentarnos a posibles situaciones difíciles.

En el artículo de hoy, os hablamos de una estrategia empresarial relacionada directamente con los recursos humanos en relación con la asignación de encargos específicos. A continuación, hablamos sobre los procesos de «externalización».

La externalización (del inglés, outsourcing) es una práctica sobradamente conocida en el ámbito empresarial y que tiene varios matices según la actividad profesional en la que se inscriba. En el ámbito de la prestación de servicios lingüísticos, entendemos por «externalización» el proceso de seleccionar a un traductor que no forma parte de la plantilla interna de una empresa para encargarse de un proyecto en concreto. Por supuesto, se trata de una definición con matices, ya que también existen empresas de traducción que no cuentan con una plantilla interna como tal y que, en cambio, trabajan ininterrumpidamente con una red de traductores externos. Aquí cabe destacar que la externalización es una opción que recae en la agencia de traducción, que es la que debe valorar cómo se va a gestionar un proyecto y si este reúne las condiciones para realizarse mediante profesionales externos. Esto, como no podría ser de otra manera, nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Cuándo es recomendable externalizar proyectos?

Como cualquier otra modalidad de trabajo, la externalización en traducción es un recurso muy útil en circunstancias específicas. En primer lugar, el caso más habitual suele darse cuando la plantilla interna de la empresa se encuentra saturada y no puede garantizar el cumplimiento de los plazos de un proyecto. En estas situaciones, se contacta con profesionales externos y, para ello, se suele buscar en directorios específicos por combinaciones lingüísticas y, lo que es más importante, por especialidad. Un aspecto positivo es que suele haber una oferta amplia de perfiles adecuados y casi siempre se encuentra a un profesional que se ajuste a las características del encargo. Normalmente, si el resultado final de cara al cliente y a la empresa es positivo, la empresa de traducción suele conservar los datos del profesional traductor para posibles futuros encargos. De este modo, se van alimentando los directorios privados de dichas agencias. Otro posible escenario es que dentro de la empresa no exista personal preparado en un área temática en concreto, quizá por su alto nivel de especialización, y sea preciso contactar con profesionales específicos de una industria para que puedan proporcionar una mayor garantía de rigurosidad. Finalmente, otro de los casos más habituales es que en la agencia de traducción no existan traductores que dominen la combinación lingüística de un proyecto. Por estos motivos y muchos otros, muchas agencias de traducción dejan la puerta abierta a buscar colaboraciones externas, y efectivamente comprueban que es un recurso que termina añadiendo valor a la cadena de producción. Y es que, ¿cuáles son las ventajas de externalizar proyectos de traducción?

En primer lugar, representan cierto ahorro económico para la empresa. En determinados casos, el volumen de trabajo de una agencia puede no ser suficiente como para contar con un profesional a tiempo completo, y realizar la serie de pagos que esto conlleva (salario, licencias de traducción, contribuciones a la seguridad social, etc.). Asimismo, fuera de la cuestión económica, si el profesional está contratado para cumplir una jornada laboral, existe el riesgo de que la empresa no pueda ofrecerle el trabajo suficiente para llenar ese periodo de tiempo. Aunque pueda tratarse de una situación extrema, es cierto que cada agencia debe hacer un estudio de sus posibilidades y priorizar. Con traductores externos, solo se abona la cantidad correspondiente al encargo en cuestión, ya que este suele contar con su propio acceso a los programas informáticos (aunque no es obligatorio).

Por supuesto, es innegable que externalizar también implica disponer de una mayor oferta en lo referente a combinaciones lingüísticas. A veces, las empresas contratan a traductores que dominan pares de idiomas específicos para el mercado en el que estas se mueven, pero contar con una red más amplia de profesionales para más combinaciones lingüísticas abre las puertas a muchas más oportunidades de encargos y a conseguir internacionalizar la marca, tanto la de nuestros clientes como la de la propia empresa de traducción.

En esta misma línea, cabe destacar que puede ser un refuerzo para la calidad de los textos traducidos. Evidentemente, los traductores internos también cuentan con especializaciones en diversos campos del conocimiento y pueden ser grandes expertos en la materia. Sin embargo, es habitual que las empresas de traducción reciban encargos sobre temáticas concretas en las que no se especialicen sus traductores internos y, si bien estos pueden hacerse cargo mediante procesos de documentación, siempre está la posibilidad de buscar un perfil que acumule cierta experiencia en el campo, sobre todo si estamos ante una primera vez y queremos fidelizar al cliente. Su conocimiento de la terminología garantiza que el texto estará adaptado de la manera más óptima.

Por todo ello, podemos concluir que la externalización de traducciones es un excelente recurso para los prestadores de servicios lingüísticos; que se puede aplicar de manera única o en combinación con traductores internos, ya que, en definitiva, lo importante es contar con profesionales cualificados que entiendan la calidad como la máxima prioridad.

Ref. de la imagen: https://connectresources.ae/advantages-of-hr-outsourcing-benefits-in-uae/

¡Comparte!